Hay destino en los Alpes que apenas necesitan presentación. Localidades y estaciones de esquí alpinas cuyo solo nombre ya ocupan un hueco en el imaginario de esquiadores y snowboarders de todo el mundo. Y por varios motivos, la estación austriaca de [R422R, St. Anton] es una de ellas.

Siempre recordaré la primera vez que fui a St. Anton. Estaba en el telesilla triplaza que asciende al Schindler Spitze cuando un escalofrío comenzó a recorrer mi cuerpo al ver bajo mis pies los empinados canales con afiladas piedras a los lados que podían ser descendidos…

Telesilla en St. Anton
El telesilla triplaza que asciende al Schindler Spitze / FOTO: Javier González

Cinco años después partí de nuevo a St. Anton para desquitarme y descender esos mismos canales, además de los famosos fuera de pistas de una de las estaciones del mundo más famosas por su terreno para la práctica del freeride.

St. Anton, aunque parte del Tirol austriaco, forma parte de las cinco localidades (junto con St. Christoph, Pettneu, [R2064R, Stuben] , [R212R, Lech-Zurs] y Sonnenkopf) de la región del Arlberg: una zona de los Alpes mundialmente reconocida por sus impresionantes montañas y paisajes alpinos, y por la calidad y cantidad de la nieve que reciben todos los inviernos ¡7 metros de media!

Cómo llegar
El aeropuerto más cercano es el de Innsbruck, a tan sólo 100 kilómetros de distancia y con buen acceso tanto por tren como por carretera. Sin embargo decidí volar hasta Zurich, a 200 Kilómetros, ya que resulta más fácil encontrar  vuelos frecuentes y a buen precio. Desde Zurich la mejor forma de llegar hasta St. Anton es a través del eficaz servicio de autobús “Arlberg Express” (80€ ida y vuelta), que además también funciona desde otros aeropuertos como Munich (a 250 Kms) o Friedrichshafen (a 140 Kms).

La estación
La temporada de esquí suele comenzar a primeros de diciembre y finalizar los últimos días del mes de abril. El forfait de St. Anton permite esquiar en toda la región del Arlberg: un total de 280 kilómetros de pistas pisadas y balizadas y alrededor de 180 kilómetros de itinerarios de esquí: balizados y asegurados, pero no pisados. En conjunto, los esquiadores principiantes podrán disfrutar de un 40% de sus pistas, los intermedios de un 48 % y los expertos de un 12%.

Vistas de St. Cristoph
Vistas de St. Cristoph / FOTO: Josef Mallaun / cortesía de St. Anton

El valle está a una altura de 1.304 metros, y el punto más alto en la estación superior del impresionante telecabina del Valluga en la cima de la montaña del mismo nombre a 2.811 metros. Eso hace un nada desdeñable desnivel de 1.507 metros. El descenso más largo es desde el “Vallugagrat” hasta St. Anton pasando por el “Ulmer Hütte”, un total de 10,2 kilómetros de descenso y 1.350 metros de desnivel. ¡Un bajadón!

Ascenso en el telecabina Valluga

Atención esquiadores. St. Anton es una estación con posibilidades de pistas para todos los niveles, pero ¡no menospreciemos la leyenda del mapa de pistas! Algunas pistas azules de St. Anton bien podrían ser rojas en estaciones españolas, y por descontado que algunas rojas equivalen a pistas negras en estaciones peninsulares… No despreciéis la pendiente y dificultad de las pistas negras ¡y mucho menos de los itinerarios fuera pista! Y además atención a la escala del mapa de pistas que también engaña. Las distancias de pistas, valles y remontes son mucho más grandes de lo que parece en el mapa ¡os lo aseguro!

Los fuera de pistas
Uno de los grandes atractivos de St. Anton y de la region del Arlberg es el enorme e impresionante terreno de juego para todos aquellos que busquen emociones y descensos fuera de pistas. El mapa de las estaciones indica los abundantes itinerarios balizados, que también están clasificados por nivel y que están reservados para esquiadores y snowboarders de nivel alto. Aunque estén asegurados, el equipo fundamental de seguridad fuera de pista es indispensable: ARVA, pala y sonda. Además, es muy recomendable contratar los servicios de un guía para descubrir y disfrutar de forma segura las abundantes posibilidades de la estación. Algunas escuelas en las que es posible contratarlo de forma individual o en grupo son  “Ski School Arlberg” o “Piste to Powder”.
 
Itinerario fuera pista en St. Anton
Itinerario fuera pista en St. Anton / FOTO: Javier González

Y como siempre no olvidar consultar el parte meteorológico y de avalanchas en el Tyrolean Avalanche Warning Service.
En mi caso el primer día decidí probar suerte en el sector de Rendl, en el que encontré un itinerario muy disfrutón entre zonas de para-avalanchas (instaladas después de una gran avalancha con consecuencias mortales en el 88). 

Powder en Rendl


¿Un tentempié en pistas?
Os lo aseguramos: esquiar las largas pistas y el extenso terreno de St. Anton es agotador…¿apetece un descanso para tomar algo? En la zona encontraréis un total de 18 cabañas de montaña en la que poder tomar algo de beber –como un  almdudler, un gespritzter o la clásica cerveza- así como especialidades de comida local como “Tiroler Gröstl”, “Käsespätzle”, “Wiener Schnitzel”, “Kaiserschmarrn” o el mítico dulce “Apfelstrudel”.
Y si tenéis la suerte de dar con uno de los entre 60 y 80 días de sol de media de la temporada, seguro que os apetece disfrutar de las terrazas en Rendl, Galzig, Gampen, Rodelalm, Sennhütte, Ulmerhütte, Bifangalm, Kaminstube, Heustadl, Krazy Kanguruh, Tabs, Mooserwirt, Griabli, Hospizalm o Taja St. Christoph.
    
El aprés ski
Y por supuesto, tratándose de Austria no pude faltar… ¡el après ski! No esperéis a daros una ducha o a después de cenar para disfrutar del ambiente de fiesta. En las estaciones de esquí austriacas la verdadera y auténtica fiesta se disfruta desde las cuatro hasta las ocho de la tarde en numerosos bares, cabañas o chiringuitos circulares en los que la música, la animación y –por supuesto –la cerveza no faltan. ¡Un gran ambiente digno de ser vivido! Además St. Anton es un destino con numerosos lugares para ellos, tanto en una zona de pistas como en el pueblo, con nombres como los populares Kaminstubn, Taps, Krazy Kanguruh, Griabli y el mítico Mooserwirt…¡el bar que más cerveza sirve de Austria!

El aprés ski Mooserwirt de St. Anton
Aprés ski en el Mooswirt / FOTO: Javier González

Alojamiento
La oferta de alojamientos en St. Anton y los pueblos de alrededor es amplia y variada: un total de 13.765 camas repartidas en alojamientos de entre 30 € (alojamiento y desayuno) hasta los 400 € con media pensión los más caros.
La Oficina de Turismo tiene un sistema computerizado de información que provee los detalles de alojamientos disponibles, y pueden proveer de los datos de contacto para hacer las reservas.

Nuestra recomendación va para el recién inaugurado Valluga Hotel, un moderno y encantador hotel de cuatro de corte escandinavo con todos los detalles de un hotel de lujo y una cuidadísima y exquisita carta de comidas y vinos. ¡Ah… y con spa! El precio de una habitación doble durante una semana es de 2235 €, aunque hay numerosas ofertas durante la temporada. Muy recomendable.

Centro urbano de St. Anton
Calle principal de St. Anton / FOTO: Josef Mallaun / cortesía de St. Anton

Restaurantes
La oferta de restaurantes en el núcleo urbano de St. Anton es también muy amplia y variada: restaurantes tradicionales alpinos, internacionales, asiáticos… ¡incluso de tapas españolas!
Nuestra recomendación (que enlaza con el comienzo del artículo) es el “Museum”. Una de las casas más antiguas del pueblo que ha sido reconvertida en museo con interesantes piezas documentales, culturales, históricas y folclóricas de la zona y además un muy recomendable restaurante en el que deleitarse con especialidades austriacas y de la zona.

Más información y reservas:
Oficina de Turismo de St. Anton
info@stantonamarlberg.com
tel. +43 5446 2269
fax +43 5446 2532
www.stantonamarlberg.com